952/2026

Tres especialistas analizan los desafíos jurídicos y humanos de la guardia y custodia en la UA de Derecho

Zacatecas, Zac., 07 de octubre de 2026.

Como parte de las Jornadas de Fortalecimiento Vocacional Jurídico: El derecho también se vive, la comunidad de la Unidad Académica de Derecho (UAD) de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) participó en el conversatorio “3 miradas sobre el derecho: guardia y custodia. Del cine a la realidad, del aula a la profesión”, espacio de reflexión en el que especialistas abordaron las dimensiones jurídicas y psicológicas que intervienen en los procesos relacionados con la protección de niñas, niños y adolescentes.

   El encuentro tuvo como sede el Auditorio Magdaleno Varela Luján de la UAD, donde el magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Zacatecas, José Guadalupe Hernández Pinedo, explicó que la guardia y custodia implica la obligación de madres, padres o tutores de convivir, cuidar, alimentar y atender a sus hijas e hijos menores de edad.

   “Es una obligación para los padres y es un derecho que tienen los hijos; es decir, los menores tienen derecho a convivir y recibir alimentos, entendidos como comida, vivienda, vestido y educación, provistos por sus padres o tutores, ya sea mediante acuerdos o a través de resoluciones derivadas de un juicio oral de guardia y custodia o de un proceso de divorcio”, precisó el ponente.

   Asimismo, destacó la relevancia del principio del interés superior de la niñez y la adolescencia, al considerar que constituye un instrumento jurídico y un derecho humano que obliga a todas las autoridades a priorizar el bienestar integral, el desarrollo y la protección de los derechos de las personas menores de edad en cualquier decisión o medida que pueda afectarles.

   Dentro de este contexto, Hernández Pinedo señaló que una de las herramientas utilizadas por la autoridad judicial es la prueba psicológica denominada “Cuida”, la cual permite identificar, a partir de las capacidades psicológicas de las personas involucradas, quién reúne las condiciones más adecuadas para ejercer la custodia, convirtiéndose en un elemento relevante para la toma de decisiones judiciales.

  Por su parte, la jueza tercera del ramo familiar del Poder Judicial del Estado de Zacatecas, Priscila Esparza Rodarte, explicó que la convivencia con niñas, niños y adolescentes puede desarrollarse bajo distintas modalidades, entre ellas la convivencia abierta, supervisada o a distancia, dependiendo de las circunstancias particulares de cada caso y, sobre todo, de la protección de la persona menor de edad.

   En ese sentido, indicó que durante los procedimientos judiciales es posible advertir conductas o situaciones que hacen necesaria la intervención de la autoridad para salvaguardar el bienestar de las y los menores.

   “En un juicio de guardia y custodia, a veces podemos advertir circunstancias o conductas de la madre o del padre que no ejerce la custodia y que no resultan adecuadas para permitir una convivencia sin acompañamiento; es entonces cuando, como jueces, determinamos que ésta se realice de manera asistida”, puntualizó la especialista.

   Posteriormente, el perito del Poder Judicial del Estado de Zacatecas, Pedro Saavedra Cortez, abordó la dimensión psicológica presente en los procesos de separación y divorcio, destacando que estas situaciones generan dinámicas familiares complejas que involucran a múltiples actores y repercuten directamente en la vida de las y los menores.

   “En una separación o divorcio intervienen las figuras de papá y mamá, los abuelos, los tíos, amistades, psicólogos, abogados y todas aquellas personas que aportan su punto de vista, lo que puede provocar que de una misma situación se construyan perspectivas distintas”, explicó.

   De igual manera, señaló que, de acuerdo con las necesidades de cada procedimiento, pueden ser evaluadas distintas figuras familiares, incluidas madres, padres, abuelos u otros integrantes del entorno cercano, con el propósito de analizar sus características psicológicas y emocionales.

   Para ello, agregó, se emplea el método científico en la elaboración de los peritajes psicológicos, herramienta que permite aportar información sustentada y evidencia objetiva para que la autoridad judicial comprenda de manera integral la dinámica familiar que se presenta en cada caso.

   Con base en su experiencia profesional, Saavedra Cortez afirmó que las valoraciones psicológicas contribuyen a que muchas familias zacatecanas alcancen acuerdos y procesos de conciliación orientados a proteger el bienestar de las y los menores, además de prevenir posibles problemas conductuales o emocionales derivados de los conflictos familiares.

   Finalmente, las y los participantes coincidieron en que, para que una niña, niño o adolescente pueda ser escuchado por la autoridad, es necesario valorar su grado de madurez mental, entendida como la capacidad para comprender la situación jurídica que enfrenta, así como sus habilidades emocionales para expresar sus opiniones ante personas ajenas a su entorno inmediato.

  Cabe destacar que la realización de estas jornadas responde a la necesidad de fortalecer la orientación profesional del estudiantado. Diversos estudios realizados en la propia Universidad Autónoma de Zacatecas muestran que cerca del 52 por ciento de quienes ingresan a una licenciatura lo hacen sin una definición vocacional plenamente consolidada, situación que puede incidir en fenómenos como la deserción, la reprobación y el rezago académico.

   La realización de estas jornadas ha sido posible gracias al trabajo colaborativo de docentes e investigadores de la Unidad Académica de Derecho (UAD) de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), quienes, desde distintas áreas de especialidad, contribuyen al fortalecimiento de la formación profesional del estudiantado mediante actividades que vinculan el aprendizaje en el aula con los retos y experiencias del ejercicio jurídico contemporáneo.

   En este esfuerzo participan las y los investigadores María Yolanda Jáquez Méndez, Armando Lozano, Fabiola Maldonado González, Raymundo Peralta Hernández, Silvia Rodarte Nava, Juan Manuel Rodríguez Valadez, Félix Vázquez Acuña, Concepción Zarzosa, Ma. del Carmen Arellano Cardona, Imelda Chavira Sánchez, Martín Cardoso Pérez, Juan Carlos Girón Enríquez, Efrén Alfonso García Botello, Jenny González Arenas y Herminio Montañez Salas, quienes aportan su experiencia académica y profesional para enriquecer las Jornadas de Fortalecimiento Vocacional Jurídico.

Texto y fotos: Thalya Rodríguez / Revisión: Pamela Girón Hernández.