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La especialista Cristina Jáquez aborda las raíces culturales de la medicina tradicional

Zacatecas, Zac., 06 de noviembre de 2026.

Las creencias sobre la salud, la enfermedad y la muerte han estado históricamente ligadas a prácticas mágico-religiosas que dieron origen a diversas expresiones de la medicina tradicional mexicana, explicó la docente jubilada de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) y especialista en la medicina tradicional, Cristina Jáquez Méndez, al reflexionar sobre el papel del curanderismo y su permanencia en la cultura popular.

   Durante la entrevista, señaló que, desde la perspectiva tradicional, la salud y la enfermedad eran entendidas a partir de un equilibrio mágico-religioso. En este contexto, la figura del sanador se dividía en dos vertientes: por un lado, el curandero, encargado de sanar y alejar los males; y por otro, el hechicero, dedicado a realizar rituales destinados a causar daño por encargo de terceros, siendo la envidia y la venganza algunas de las motivaciones más frecuentes.

   Asimismo, la especialista detalló que existía una distinción fundamental entre las causas de fallecimiento. Explicó que aquellas personas que morían por un padecimiento natural cumplían con un destino previamente establecido; sin embargo, cuando el deceso era atribuido a un hechizo o al mal de ojo, el curandero debía llevar a cabo intensos trabajos de desagravio para evitar que el alma del difunto permaneciera en pena.

   De igual manera, comentó que, de acuerdo con las creencias populares, quienes fallecían a causa de un embrujo no lograban encontrar descanso eterno y sus almas se convertían en espíritus errantes que rondaban los lugares que habitaron en vida, provocando enfermedades entre los vivos. Fue así como surgieron expresiones del diagnóstico popular como “está enfermo de aire”, “de envidia” o “de espanto”, padecimientos asociados directamente con entidades o fuerzas consideradas malignas.

   Añadió que estas concepciones formaron parte de una cosmovisión en la que los acontecimientos cotidianos, las enfermedades e incluso la muerte encontraban explicación en elementos sobrenaturales, creencias que permanecieron vigentes durante generaciones y que aún conservan presencia en diversos sectores de la sociedad.

   Finalmente, Cristina Jáquez Méndez destacó que, pese al desarrollo de la medicina moderna y los avances científicos, diversas prácticas de curanderismo continúan vigentes como manifestaciones culturales profundamente arraigadas en la identidad y la memoria colectiva de las comunidades.

Texto: Mariana Rosales / Revisión: Pamela Girón Hernández / Fotografías: Noticias UAZ.