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Investigador aborda el trabajo de los ingenieros militares en la Nueva España durante el Festival Barroco de Guadalupe

Zacatecas, Zac., 13 de octubre de 2026.

En el marco del 25.º Festival Barroco de Guadalupe, el investigador Pedro Gómez Molina impartió la conferencia Del territorio al plano: métodos y prácticas de los ingenieros militares, en la que expuso las labores que estos profesionales desempeñaron en la Nueva España entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. La actividad fue moderada por Carmen Negrete Martínez, de Gestión Cultural del Museo de Guadalupe, y se basó en un trabajo realizado en coautoría con Mónica Cejudo Collera, ambos laborando en la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

    Pedro Gómez Molina es científico ambiental por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), maestro en Geografía con énfasis en manejo integrado del paisaje por la misma institución y doctor en Estudios Novohispanos por la Unidad Académica de Estudios de las Humanidades de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). Cuenta, además, con formación complementaria en historia de los pueblos indígenas de Michoacán, paleografía y diplomática, así como divulgación de la ciencia. Ha realizado estancias de investigación en Brasil y España y participa como profesor y ponente en reuniones y congresos nacionales e internacionales.

   Durante la conferencia, explicó que los ingenieros militares tenían a su cargo trabajos relacionados con la construcción de caminos, puentes y obras para el abastecimiento de agua, además de la edificación de fuertes y fortificaciones. También, dijo, intervenían en la rehabilitación de inmuebles, entre ellos una pulquería, la plaza de gallos y en una antigua casa de monedas, casos que presentó para ejemplificar la diversidad de sus actividades.

   Para realizar estas labores, los ingenieros elaboraban planos y mapas que les permitían representar los terrenos y las características de los lugares donde trabajaban. En su formación recibían clases de dibujo, lo que se reflejaba en la precisión y calidad de estas representaciones, consideradas una parte importante de su trabajo.

   Gómez Molina también abordó las dificultades que enfrentaban al desarrollar sus proyectos en territorio americano, pues debían adaptar sus conocimientos y procedimientos a las condiciones de cada lugar. Entre los factores que influían en su labor se encontraban la disponibilidad de mano de obra y materias primas, los presupuestos más reducidos, los distintos niveles de especialización y la falta de lugares para hospedarse durante sus desplazamientos.

   Otro aspecto destacado fue la elaboración de informes en los que los ingenieros militares no solo registraban sus trabajos y reconocimientos del terreno, sino que también describían la historia, el paisaje, las características naturales y la población de los lugares que visitaban. En este sentido, su labor descriptiva guardaba semejanzas con la de los cronistas, al documentar distintos aspectos de los territorios recorridos.

   El conferencista resaltó la preparación de estos profesionales, así como su organización, sistematicidad, vocación y dedicación para cumplir con las tareas que les eran encomendadas.

    El 25.º Festival Barroco de Guadalupe incorporó a su programación una perspectiva histórica sobre los conocimientos y las prácticas que contribuyeron a configurar el territorio novohispano, así como sobre el valor de los documentos que permiten conocer ese legado.

Texto y fotos: Anne Leyniers Wilgain, Programa de Divulgación y Difusión de la UAEH UAZ/ Revisión: Pamela Girón.