“La vida es un castillo de naipes sostenido por el azar”: el primer poemario del universitario Sigifredo Esquivel Marín
Zacatecas, Zac; 25 de agosto de 2026.
Este lunes se presentó el libro “La vida es un castillo de naipes sostenido por el azar” del docente investigador Sigifredo Esquivel Marín, académico de la Unidad Académica de Filosofía y de Docencia Superior (UADS) de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), en la Feria Nacional del Libro edición 2026.
El evento estuvo coordinado por la periodista Janea Estrada, quien habló del riesgo que asume un académico dedicado a la teoría y la investigación social al incursionar en la literatura y, específicamente, en la poesía. Asimismo, leyó algunos poemas que confirman la relación entre azar, vida, amor y desamor, construyendo un hilo conductor que abre el diálogo con el lector.
Los comentarios estuvieron a cargo de la artista y activista Paola Reyes y del poeta y docente universitario, Javier Acosta. Ahí, Reyes destacó la importancia de la obra, que le permitió reencontrarse con el Tarot, la Baraja Española, así como con obras literarias y artísticas que han privilegiado el azar en nuestras existencias.
Señaló que cada poema es una tirada de dados sobre algún punto nodal que revela la finitud de la existencia. Sin embargo, la melancolía y el dolor que transpiran muchos de sus poemas se resuelven en risa e ironía como resistencia frente a la implacable lógica del azar. Compartió también algunos de los poemas que más le habían gustado en su lectura.
Por su parte, Javier Acosta relató cuándo y cómo conoció, en la última década del siglo XX, a un joven Sigifredo, con quien compartió el amor y gusto por la poesía. Recordó que, aunque Esquivel Marín dejó de escribir poesía durante algún tiempo, desde el inicio estaba presente el germen que ahora cristaliza en una obra donde la poesía se muestra como destino bajo la lógica del azar.
“Maldecir y bendecir no son sino dos formas esenciales del milagro poético que da un orden subyacente al azar”, expresó, subrayando que, igual que la vida y la poesía, el azar es mágico y el poemario revela el misterio en la cotidianeidad.
Finalmente, Sigifredo Esquivel Marín dijo estar profundamente conmovido por las palabras de sus presentadores y de estar muy contento por concretar un proyecto anhelado durante mucho tiempo, fruto del encuentro con grandes maestros vivos y muertos.
Habló del proceso de escritura y corrección del libro como un trabajo casi interminable, y confesó estar lejos de sentirse Poeta, “pero que hoy compartía con satisfacción, alegría y un poco de nervios su primera obra que intentaba ser poética”.
Con humor, el autor comparó su experiencia con la selección mexicana: “Se jugó como nunca, aunque perdió como siempre”. Y aunque “nadie vende pan frío”, expresó su deseo de que algo de lo que él disfrutó al escribir la obra, el público lector lo encontrara en su propia lectura. Para cerrar, leyó un poema al azar del libro y firmó ejemplares para los asistentes.
Texto y fotos: Cortesía / Revisión: Pamela Girón.





