Necesaria una nueva visión de la normatividad universitaria: Moreno García
Zacatecas, Zac., 31 de octubre de 2026.
La normatividad universitaria constituye el fundamento para garantizar una convivencia basada en el respeto, la preservación de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones de quienes integran la comunidad académica, afirmó la docente investigadora María Alejandra Moreno García, durante su participación en las mesas de diálogo orientadas al proceso de reforma institucional de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).
Al presentar la ponencia “La normatividad universitaria, premisa para una convivencia de respeto y preservación de los derechos y obligaciones de todos”, elaborada junto con Yersinia Alejandra Muñoz Moreno y José Jesús Muñoz Escobedo, la académica destacó que la vida universitaria se rige actualmente por la Ley Orgánica, el Estatuto General y el Reglamento Escolar General, instrumentos que establecen las bases para la organización académica y administrativa de la institución, así como para regular el ingreso, la permanencia, el egreso y los derechos y obligaciones de su comunidad.
En este sentido, señaló que las mesas de diálogo representan una oportunidad para establecer los cimientos de las temáticas que habrán de discutirse en el próximo foro de reforma universitaria, particularmente en un contexto marcado por desafíos financieros y sociales que exigen fortalecer la estructura institucional.
Moreno García explicó que la situación financiera que enfrenta actualmente la Universidad, además de representar un área vulnerable, puede convertirse en un punto de partida para analizar y actualizar aspectos relacionados con la organización de los órganos de gobierno, la estructura académica y el modelo educativo que guía a la institución.
La investigadora recordó que la Ley Orgánica vigente fue promulgada el 13 de junio de 2001; sin embargo, consideró que, tras más de dos décadas de su creación, resulta necesario revisar y adecuar el marco normativo a las condiciones actuales, caracterizadas por nuevas problemáticas y exigencias sociales que no estaban contempladas en ese momento.
Asimismo, planteó la necesidad de construir una reglamentación que refleje de manera amplia la pluralidad de la comunidad universitaria, fortalezca la representatividad de sus distintos sectores y promueva mecanismos democráticos para la toma de decisiones.
Entre los temas que, a su juicio, deben incorporarse en la discusión destacan la promoción de una cultura de paz, la atención a la salud mental, la igualdad de género, la sostenibilidad, la inclusión y el respeto a la diversidad de ideas, principios indispensables para responder a los retos contemporáneos de la educación superior.
Finalmente, la académica convocó a impulsar una universidad de avanzada, democrática y comprometida con su esencia formativa y social, donde las y los estudiantes ocupen un lugar central en la construcción de una institución resiliente, vinculada con las necesidades de la sociedad y respetuosa de su entorno natural.
Texto: Pamela Girón, con información y foto cortesía.

