Reflexionan en la UAO sobre el cuidado de la salud mental y la prevención del suicidio
- Observar, escuchar, validar y ayudar son acciones que pueden contribuir al acompañamiento de una persona que atraviesa por un momento difícil
Zacatecas, Zac., 11 de septiembre de 2026.
Como parte de las actividades por el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, el psicólogo y tanatólogo José de Jesús Salazar Salas invitó a estudiantes de la Unidad Académica de Odontología (UAO) a reflexionar sobre el impacto de las palabras en la salud emocional y la importancia de escuchar, acompañar y buscar ayuda a tiempo.
Durante la conferencia “Dale color a tu vida, sí a la vida”, Salazar Salas señaló que no siempre es posible saber lo que una persona atraviesa a partir de lo que muestra. “Alguien puede llegar a clases, convivir con sus compañeros y continuar con sus actividades mientras enfrenta depresión, ansiedad, un duelo, problemas familiares u otras situaciones que los demás desconocen”, dijo.
Por ello, puso especial atención en aquellas palabras que suelen decirse “de broma” entre compañeros. Comentarios sobre el cuerpo, la apariencia, las capacidades o la identidad pueden parecer algo menor para quien los dice, pero adquirir un peso distinto para quien los recibe, especialmente si atraviesa por un momento emocional complejo.
“Las palabras sanan o destruyen. Ustedes eligen”, expresó al llamar a los estudiantes a ser conscientes no solo de la manera en que se relacionan con compañeros, amistades y familiares, sino también de cómo reconocen y atienden su propio bienestar emocional.
En este sentido, explicó que sentir tristeza o experimentar estrés ante determinadas circunstancias forma parte de la vida; sin embargo, cuando el malestar persiste, interfiere con las actividades cotidianas o aparecen pensamientos relacionados con hacerse daño o dejar de vivir, es necesario buscar apoyo.
Ante la pregunta de qué hacer cuando alguien cercano atraviesa por un momento difícil, el especialista resumió el acompañamiento en cuatro acciones: observar, escuchar, validar y ayudar.
Ayudar, precisó, tampoco significa resolver la vida de alguien más. Puede comenzar por escuchar, permanecer cerca y, cuando sea necesario, acercar a la persona a una red de apoyo o a profesionales que puedan brindarle atención.
Al finalizar, Salazar Salas recordó a los estudiantes que no siempre es posible conocer lo que atraviesa la persona que tienen al lado. Por ello, una pregunta, una conversación o una palabra dicha desde la empatía pueden convertirse en una forma de acompañamiento.
Texto y fotos: Sofía Arellano / Revisión: Pamela Girón.









