Estudiante de la UAZ investiga potencial anticancerígeno de la cáscara de granada mediante nanotecnología
Zacatecas, Zac., 04 de noviembre de 2026.
Un residuo que habitualmente termina en la basura podría convertirse en una fuente de compuestos de interés para la investigación biomédica. Se trata de la cáscara de granada, cuyos componentes poseen propiedades antioxidantes, antimicrobianas y potencial anticancerígeno, características que estudia Noelia Ivette Alvarado Barrios, alumna de la Maestría en Ciencias Biomédicas de la Unidad Académica de Ciencias Químicas (UACQ) de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).
La joven universitaria explicó que su proyecto busca evaluar las propiedades benéficas de este producto natural y explorar su combinación con herramientas de nanotecnología, particularmente mediante el uso de nanopartículas de plata, con la finalidad de proteger sus compuestos y estudiar sus posibles aplicaciones en el ámbito de la salud.
Alvarado Barrios señaló que aproximadamente el 50 por ciento del peso de la granada corresponde a la cáscara, una parte del fruto que generalmente se desecha. Para dimensionar el aprovechamiento que podría tener este material, indicó que, en procesos de producción de jugo a gran escala, de una tonelada de granada se pueden obtener cerca de 669 kilogramos de cáscara.
Ante esta cantidad de residuos, la investigación busca aprovechar los componentes que contiene la corteza, entre ellos aquellos a los que se atribuyen propiedades antioxidantes, antimicrobianas e incluso anticancerígenas. El reto consiste en encontrar mecanismos que permitan proteger estos compuestos y evitar que pierdan sus características antes de llegar al sitio donde se busca que actúen.
“Una de las posibilidades que se ha estudiado en los últimos años es el uso de transportes acarreadores para este material residual, que sean canales que protejan sus propiedades, particularmente las nanopartículas de plata, y que además puedan potenciar su actividad antimicrobiana”, explicó la estudiante.
En este sentido, destacó que las nanopartículas de plata representan una alternativa de interés por su compatibilidad con sistemas biológicos. En el proceso que estudia, el extracto de la cáscara de granada puede utilizarse para reducir una sal metálica que funciona como precursor en la formación de estas nanopartículas.
“Este proceso es debido a que los componentes pueden reducir esta sal y llevarla al estado nanoparticulado, teniendo como ventaja la disminución de reactivos más agresivos y que son más contaminantes para el medio ambiente”, subrayó.
La universitaria añadió que los compuestos presentes en el extracto pueden quedar adheridos a la superficie de las nanopartículas, formando una cubierta que contribuiría a potenciar su actividad biológica. De esta manera, el estudio busca dar un nuevo aprovechamiento a un residuo agroalimentario y explorar alternativas que, en un futuro, puedan tener aplicaciones en el desarrollo de estrategias contra enfermedades como el cáncer de pulmón.
Noelia Ivette Alvarado Barrios aborda la relación entre los productos naturales y la nanotecnología, desde una perspectiva que vincula el aprovechamiento de residuos con la búsqueda de nuevas alternativas para la investigación biomédica.
Texto: Thalya Rodríguez/ Revisión: Pamela Girón/ Foto: Noticias UAZ.

