Participación universitaria debe traducirse en decisiones reales para fortalecer la reforma institucional: investigadores
Zacatecas, Zac., 31 de octubre de 2026.
En el marco de las mesas de análisis para la transformación institucional de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), los docentes investigadores de la Unidad Académica de Derecho (UAD), Juan Carlos Girón Enríquez y Jenny González Arenas presentaron la propuesta “Participación Universitaria con incidencia real: mecanismos para convertir propuestas en decisiones de reforma”, un planteamiento orientado a garantizar que las aportaciones de la comunidad universitaria tengan efectos concretos en la construcción de una reforma integral.
Los académicos sostuvieron que cualquier proceso de transformación universitaria sólo será legítimo y viable si la participación de estudiantes, docentes, personal administrativo y directivo se traduce en decisiones efectivas y verificables. De lo contrario, advirtieron, las consultas corren el riesgo de convertirse en ejercicios meramente formales que generan desconfianza y desalientan la participación futura.
Como parte de su diagnóstico, señalaron que uno de los principales problemas de los procesos de consulta consiste en que con frecuencia se reciben numerosas propuestas sin que posteriormente se informe qué ocurrió con ellas, cuáles fueron retomadas o por qué algunas fueron descartadas. Esta falta de seguimiento, explicaron, provoca que la comunidad perciba dichos ejercicios como trámites sin efectos reales.
En este contexto, consideraron que la primera condición para una reforma integral es el compromiso visible de las autoridades universitarias con un cambio profundo en las prácticas institucionales. Afirmaron que dicho compromiso debe reflejarse en acciones concretas que permitan recuperar la confianza de la comunidad y motiven una participación más amplia en el proceso de transformación.
Entre las medidas planteadas destaca la necesidad de revisar y reducir la estructura burocrática universitaria, así como adecuar salarios, prestaciones y gastos asociados a los niveles directivos. A juicio de los ponentes, la coherencia entre lo que se solicita a la comunidad y las acciones que emprenden quienes conducen la institución constituye un requisito indispensable para generar credibilidad.
La propuesta se sustenta en diversos principios, entre los que destacan la ejemplaridad institucional, la incidencia vinculante de las propuestas, la transparencia, la trazabilidad de los procesos, la pluralidad en la representación de los distintos sectores universitarios y la corresponsabilidad en la implementación y evaluación de los acuerdos alcanzados.
Con el propósito de asegurar que las contribuciones de la comunidad universitaria se conviertan en decisiones de reforma, los autores postularon una ruta de trabajo integrada por diversos mecanismos.
Como punto de partida, sugirieron la firma de un compromiso público de austeridad por parte de las autoridades universitarias, acompañado de metas, plazos y acciones concretas que permitan demostrar la voluntad de cambio institucional.
Posteriormente, sometieron a consideración, emitir una convocatoria amplia y abierta para la reforma universitaria, la cual no sólo reciba propuestas, sino que parta de una estrategia claramente definida sobre el rumbo que se pretende dar a la institución, a fin de que las aportaciones se orienten hacia objetivos comunes.
Asimismo, sugirieron la creación de un registro público de propuestas que permita sistematizar y dar seguimiento a todas las aportaciones recibidas. Dicho repositorio, señalaron, debe mantener concordancia tanto con las necesidades sociales de Zacatecas como con los lineamientos nacionales en materia de educación superior.
Otro de los componentes presentados es la integración de una Comisión de Sistematización conformada de manera plural, abierta y democrática, con representación equilibrada de los diferentes sectores universitarios. Este órgano tendría la responsabilidad de analizar la viabilidad jurídica, financiera y académica de cada planteamiento y elaborar dictámenes razonados para su discusión pública.
Girón Enríquez y González Arenas manifestaron que dichos dictámenes deberán socializarse ampliamente entre la comunidad universitaria mediante espacios de deliberación destinados a enriquecer las propuestas, construir consensos y generar los resolutivos que orienten el proceso de reforma.
Una vez alcanzados los acuerdos, formularon establecer una ruta de implementación con responsabilidades y plazos definidos. Entre los aspectos prioritarios mencionaron la necesidad de mantener los avances relacionados con la reducción del aparato burocrático y definir con claridad qué instancia será responsable de ejecutar cada acción derivada de los resolutivos.
La iniciativa también contempla la realización periódica de sesiones de rendición de cuentas para informar a la comunidad sobre los avances alcanzados, las acciones pendientes y las razones que pudieran dificultar la aplicación de determinados acuerdos.
Como mecanismo de vigilancia y evaluación, los académicos plantearon la creación de un observatorio universitario integrado por miembros de la comunidad, encargado de supervisar el cumplimiento de los compromisos mediante indicadores públicos y criterios transparentes de seguimiento.
Dentro de la ruta de implementación propuesta se incluyen la firma del compromiso de austeridad, la publicación de la convocatoria a la reforma universitaria, el registro y sistematización de las propuestas recibidas, la instalación de la comisión encargada de dictaminarlas, la realización de foros de discusión, la puesta en marcha de los resolutivos y el establecimiento de mecanismos permanentes de evaluación y rendición de cuentas.
Finalmente, los autores sostuvieron que la participación universitaria adquiere verdadero sentido cuando existen reglas claras, responsables definidos, plazos de cumplimiento y respuestas públicas a los planteamientos realizados por la comunidad. Asimismo, enfatizaron que una reforma integral sólo podrá construirse sobre bases sólidas si quienes encabezan la institución asumen con hechos el compromiso de cambio, austeridad y transparencia que se pretende impulsar en toda la Universidad Autónoma de Zacatecas.
Texto: Pamela Girón, con información y fotos cortesía.

