Cerca de 200 estudiantes de la UAZ tienen discapacidad visual
• Alumna con discapacidad visual propone hacer un protocolo de inclusión construido con la participación estudiantil para identificar necesidades académicas
Zacatecas, Zac., 22 de octubre de 2026.
Acceder a materiales de estudio, trasladarse a las aulas o realizar actividades académicas son parte de la vida cotidiana de cualquier estudiante universitario. Sin embargo, para quienes presentan alguna discapacidad, estas experiencias pueden implicar necesidades particulares que requieren atención, acompañamiento y condiciones de accesibilidad.
En la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), se tienen identificados aproximadamente 200 estudiantes con discapacidad visual, entre ellos cuatro con ceguera total. A través del Centro de Aprendizaje y Servicios Estudiantiles (CASE), la institución brinda orientación y acompañamiento para favorecer su formación académica y participación en la comunidad universitaria.
Para María Dolores Aldaba Andrade, responsable de este espacio, la inclusión también se construye mediante las actitudes y acciones cotidianas, desde el reconocimiento de que todas las personas tienen derecho a contar con las mismas oportunidades de desarrollo.
Durante la jornada conmemorativa del Día Internacional del Bastón Blanco, señaló que este proceso comienza desde la manera en que nos expresamos, por lo que invitó a toda la comunidad universitaria a reconocer y respetar las distintas habilidades y necesidades de cada persona.
En este encuentro, las experiencias de estudiantes con discapacidad visual permitieron conocer cómo viven su formación profesional, así como las iniciativas que consideran importantes para continuar avanzando en materia de accesibilidad educativa.
Entre ellos, Milagros Flores Garay, estudiante de la Licenciatura en Ingeniería de Software, compartió su interés por aprovechar la tecnología para desarrollar herramientas que contribuyan a mejorar la vida cotidiana de las personas con discapacidad visual.
Milagros, quien presenta ceguera total a causa de un desprendimiento de retina, explicó que su interés por esta disciplina comenzó durante la preparatoria, cuando descubrió las posibilidades que ofrece la programación para crear soluciones accesibles.
“Para mí, estudiar Ingeniería de Software también representa una responsabilidad social”, expresó la joven, al referirse a la limitada presencia de mujeres y personas con discapacidad visual en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).
Su experiencia también la ha llevado a reflexionar sobre la importancia de contar con materiales educativos accesibles, realizar ajustes de acuerdo con las necesidades de cada estudiante y fortalecer la sensibilización entre docentes y compañeros.
Asimismo, abordó la importancia de contar con infraestructura accesible, como las guías podotáctiles, que facilitan la orientación y el desplazamiento de las personas con discapacidad visual dentro de los espacios universitarios.
Como parte de sus aportaciones, propuso establecer un protocolo general de inclusión construido con la participación de estudiantes con discapacidad, que permita recuperar sus testimonios, identificar los ajustes académicos necesarios y reunir herramientas de apoyo para facilitar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
De acuerdo con Milagros, esta propuesta permitiría contar con una referencia común para orientar la atención de las distintas necesidades educativas, sin tener que comenzar desde cero con cada estudiante.
Otra de las experiencias compartidas fue la de Ángel David Reyes, quien cursa el primer semestre de la Licenciatura en Historia y presenta dificultades visuales asociadas al nistagmo, una condición caracterizada por movimientos involuntarios de los ojos.
El joven recordó que, antes de comenzar sus estudios universitarios, una de sus principales inquietudes era saber cómo se trasladaría a sus clases. No obstante, compartió que su experiencia en la universidad ha sido positiva y que mantiene el entusiasmo por continuar su formación profesional.
Entre los aspectos que considera importantes para facilitar sus estudios mencionó el acceso a libros y materiales de lectura en formatos adecuados, particularmente por las exigencias académicas de su carrera.
“Aquí estamos haciendo la lucha para llegar a ser un licenciado”, expresó Ángel David, quien también reconoció la importancia de generar encuentros que permitan a la comunidad universitaria conocer y comprender las experiencias de las personas con discapacidad visual.
Texto y fotos: Sofía Arellano. / Revisión: Pamela Girón.










