Presenta la UAZ nuevas estrategias para detectar riesgos académicos y promover una convivencia respetuosa
Zacatecas, Zac., 09 de octubre de 2026.
El Centro de Aprendizaje y Servicios Estudiantiles (CASE) es un departamento que de manera permanente impulsa iniciativas orientadas a favorecer el desarrollo académico y personal del estudiantado, afirmó la secretaria general de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Lorena Jiménez Sandoval, durante la rueda de prensa en la que se presentaron el Protocolo de Alerta Académica y el Decálogo para la Convivencia Respetuosa en el Aula.
En este contexto, la funcionaria señaló que, a través del CASE, es posible identificar situaciones que afecten el desempeño o bienestar de las y los estudiantes y, cuando así se requiera, canalizarlas a otras instancias especializadas para su atención. Asimismo, indicó que ambas iniciativas surgen como respuesta a problemáticas que se han normalizado en diversos entornos escolares y que pueden impactar negativamente el desarrollo integral del alumnado.
De igual manera, Jiménez Sandoval enfatizó que la universidad no solo tiene la responsabilidad de formar profesionistas, sino también de fortalecer una cultura de convivencia respetuosa y cuidado colectivo. En este sentido, subrayó la importancia de que las y los estudiantes construyan relaciones basadas en la confianza, la empatía y el apoyo mutuo con sus compañeros y profesores. La funcionaria, recordó que el CASE cuenta con espacios, programas y mecanismos de acompañamiento para atender cualquier situación que enfrenten durante su trayectoria académica.
Por otra parte, la coordinadora del CASE, Dolores Aldaba Andrade, manifestó que la salud mental está relacionada con diversos aspectos de la vida cotidiana, entre ellos las relaciones de amistad, la calidad del descanso, los hábitos diarios, el uso de las redes sociales y las decisiones que se toman cada día. Bajo esa perspectiva, destacó que el CASE trabaja de manera constante mediante los distintos programas que lo integran para proporcionar recursos y herramientas que permitan a las y los jóvenes transitar con éxito por la vida universitaria.
En concordancia con esta visión, en el marco del Día Mundial de la Salud Mental y con el respaldo de la Secretaría General de la UAZ, encabezada por Lorena Jiménez Sandoval, se han desarrollado diversas actividades orientadas a promover el autocuidado emocional y la importancia de solicitar ayuda cuando sea necesario. En ese contexto, el Protocolo de Alerta Académica y el Decálogo para la Convivencia Respetuosa en el Aula se incorporan al conjunto de acciones y herramientas de apoyo dirigidas al alumnado.
Bajo esta misma línea de trabajo, Aldaba Andrade puntualizó que estas iniciativas buscan fortalecer el cuidado integral de las y los estudiantes, involucrando también a docentes y directivos, ya que actualmente resulta indispensable fomentar la empatía, la solidaridad, la inclusión y la corresponsabilidad dentro de la comunidad universitaria.
Respecto al nuevo protocolo, la responsable del Programa de Estrategias de Aprendizaje y autora de la propuesta Alerta Académica, Carolina Martínez Ríos, expuso que el objetivo de este mecanismo es establecer un procedimiento institucional, sencillo y oportuno para detectar, registrar, reportar y dar seguimiento a situaciones académicas, emocionales o conductuales que puedan poner en riesgo la permanencia escolar del estudiantado.
Asimismo, añadió que esta estrategia permitirá favorecer la permanencia, el rendimiento académico y la conclusión satisfactoria de los estudios universitarios. Además, beneficiará a estudiantes que presenten factores de riesgo académico, entre ellos inasistencias frecuentes, bajo rendimiento, reprobación de exámenes, incumplimiento en la entrega de tareas, dificultades en hábitos de estudio, rezago escolar o riesgo de deserción.
Como parte de este esfuerzo institucional, la universitaria precisó que el protocolo promueve la participación corresponsable de docentes, tutores, directivos y de las propias y los propios estudiantes, quienes podrán activar la alerta cuando identifiquen situaciones que requieran atención.
Para lograrlo, el mecanismo de activación opera mediante un proceso estructurado en cinco etapas: detección, registro, clasificación, intervención y canalización, así como seguimiento y cierre. La clasificación contempla tres niveles de atención: ordinaria, prioritaria y urgente, lo que permite responder de manera adecuada a cada situación identificada.
En cuanto a la segunda iniciativa presentada, Martínez Ríos informó que el Decálogo para la Convivencia Respetuosa en el Aula tiene como propósito transformar las aulas en espacios pedagógicos seguros, inclusivos y libres de violencia, mediante la visibilización, concientización y desnormalización de conductas relacionadas con la agresión verbal y otras formas de violencia psicológica.
Derivado de este diagnóstico, indicó que, tras un seguimiento constante de las dinámicas escolares, se ha identificado una problemática recurrente en el clima universitario relacionada con el incremento de conductas de violencia psicológica, agresión verbal y exclusión entre pares.
Por ello, el Decálogo será colocado de manera visible en las aulas universitarias, con el propósito de fortalecer una convivencia armónica y promover entornos de respeto para toda la comunidad estudiantil, concluyó la universitaria.
Texto: Brisia Luna Reyes/ Fotos: Thalya Rodríguez/ Revisión: Pamela Girón.



