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Licenciatura en Artes de la UAZ construye un mural de la memoria colectiva en el marco del Día de Muertos

Zacatecas, Zac., 28 de octubre de 2026.

En el marco de las actividades previas a la conmemoración del Día de Muertos, la Licenciatura en Artes de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), a través de la asignatura Patrimonio Cultural, llevó a cabo la construcción de un mural dedicado a la memoria colectiva, en el que estudiantes y docentes compartieron fotografías, recuerdos y relatos de aquellos seres queridos que han partido, pero que permanecen presentes en sus historias personales y familiares.

La actividad propició una reflexión sobre las distintas formas de recordar a quienes ya no están físicamente. Mediante fotografías, palabras y dedicatorias, las y los participantes dieron forma a una composición que reunió experiencias personales, vínculos afectivos y distintas maneras de comprender la ausencia.

Uno de los aspectos más emotivos del encuentro fue reconocer el papel de la tradición oral en la transmisión de las historias familiares. Algunos estudiantes evocaron a personas que no tuvieron oportunidad de conocer, pero de quienes conservan referencias a través de los relatos de padres, abuelos y otros familiares. Así, las voces de quienes narran permiten que las experiencias de generaciones anteriores continúen formando parte de la vida de sus descendientes.

El mural también incluyó recuerdos de mascotas que acompañaron distintas etapas de la vida de los participantes. Las imágenes encontraron un lugar junto a las de familiares y amigos, como una forma de reconocer el cariño y los vínculos construidos con aquellos animales que fueron compañeros de vida y que han concluido su ciclo.

Como parte de esta jornada, se contó con la participación de la artista Nadia Martínez, quien realizó intervenciones de body art en los rostros de estudiantes y docentes, con caracterizaciones inspiradas en las catrinas y calaveras asociadas con la celebración del Día de Muertos. Mediante el maquillaje artístico, incorporó colores, formas y elementos simbólicos de esta tradición, utilizando el rostro como soporte de expresión plástica y sumando otra manifestación artística a la experiencia.

La jornada incluyó también un espacio de convivencia en el que estudiantes y profesores compartieron tamalitos, uno de los alimentos presentes en las celebraciones tradicionales mexicanas y en las reuniones familiares vinculadas con estas fechas. Este momento permitió prolongar el encuentro en un ambiente de cercanía y compañerismo, donde la comida se convirtió en un motivo para conversar, intercambiar anécdotas y disfrutar de una tradición que también se transmite a través de los sabores y las costumbres compartidas.

Desde la asignatura Patrimonio Cultural, la actividad permitió relacionar los contenidos académicos con las experiencias personales del estudiantado, al abordar el Día de Muertos desde las prácticas que forman parte del patrimonio cultural inmaterial de México. La transmisión oral, los recuerdos familiares, las expresiones artísticas y la convivencia alrededor de la comida ofrecieron distintas maneras de aproximarse a una tradición que mantiene un vínculo cercano con la vida cotidiana de las comunidades.

La elaboración del mural favoreció también el reconocimiento entre compañeros, pues cada historia compartida abrió la posibilidad de descubrir experiencias comunes. Las imágenes y los relatos reunidos permitieron expresar afectos, recordar momentos significativos y reconocer que, aunque cada persona vive la pérdida de manera distinta, existen sentimientos que encuentran eco en las vivencias de los demás.

De esta manera, el encuentro reunió la creación artística, la reflexión sobre las tradiciones culturales y la convivencia comunitaria. Tanto el mural como las caracterizaciones realizadas por Nadia Martínez y el momento compartido alrededor de los tamalitos formaron parte de una jornada en la que estudiantes y profesores participaron desde sus propias experiencias, dando lugar a un espacio de encuentro y expresión.

La actividad concluyó con una obra construida entre todos, integrada por fragmentos de historias familiares, recuerdos de seres queridos y testimonios de afecto que encontraron un lugar común en vísperas del Día de Muertos.
Porque mientras exista alguien que recuerde, que cuente una historia o que pronuncie con cariño un nombre, habrá una memoria que continúe habitando entre nosotros.

Texto: Arturo Hiram Rosales/ Fotos: Claudia Torres/ Revisión: Pamela Girón