237/2026

La UA de Filosofía rinde homenaje a la docente investigadora jubilada Felipa de Jesús Márquez

Zacatecas, Zac, 20 de marzo de 2026.

La Unidad Académica de Filosofía (UAF) de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), celebró un homenaje profundamente emotivo en honor a la docente investigadora jubilada, Felipa de Jesús Márquez Pérez, compañera entrañable y referente académico cuya vida ha dejado huella en generaciones de estudiantes y colegas.

   La ceremonia abrió con las palabras de la docente investigadora de la unidad, Lilia Delgado Calderón, quien en compañía de docentes y estudiantes, recordó la fuerza de las alumnas en la defensa de la filosofía feminista y la importancia de reconocer a las mujeres en este campo. Su intervención marcó el tono del encuentro, subrayando que este homenaje no sólo celebra una trayectoria individual, sino también un camino colectivo de lucha y reconocimiento.

   “El camino que ellas trazaron nos ha traído hasta aquí. Por primera vez en la historia de las humanidades y de la filosofía en Zacatecas, rendimos homenaje a una filósofa profesional, la Dra. Felipa de Jesús Márquez Pérez, cuya trayectoria refleja un compromiso fiel y constante. Este es el inicio de una tradición, celebrar cada año a una filósofa en nuestra unidad académica”.

   Tras estas palabras de apertura, el docente investigador de esta unidad y de Docencia Superior, Sigifredo Esquivel Marín, tomó la palabra para compartir un testimonio entrañable sobre su compañera de generación. Su intervención recordó los años de juventud, cuando la filosofía se vivía con entusiasmo en medio de bibliotecas modestas y clases irregulares.

   “Felipa siempre destacó por su disciplina y generosidad. En aquellos tiempos, ella compartía sus libros, sus copias y su tiempo. Nos enseñó que el conocimiento se construye en comunidad y que la amistad también es una forma de saber”.

  Con voz emocionada, añadió que para Felipa la filosofía fue más que una disciplina académica: “Ella la vivió como un estilo de vida, como un diálogo abierto y fraterno. Su vocación trascendió las aulas, trabajando con jóvenes y niños, transmitiendo siempre el amor por el conocimiento como búsqueda incansable”.

   En su mensaje, la Mtra. María Magdalena Herrera Carrillo, detalló que “Felipa fue una amiga que representó una parte esencial de mi vida. Para mí significó un faro en la oscuridad, una isla, un pedazo de tierra firme en medio de la incertidumbre. Siempre fue un espacio seguro, alguien en quien podía confiar plenamente y que me ofrecía serenidad cuando todo parecía difícil”.

   Hoy -recalcó-, “me da un enorme gusto estar aquí, porque al mirar alrededor reconozco rostros y recuerdos compartidos que me acompañan. Este homenaje me permite expresar, con sencillez y gratitud, lo mucho que Felipa significó para mí, una presencia luminosa, generosa y constante, que dio sentido y fuerza a etapas completas de mi vida”.

   El homenaje continuó con la participación de la docente investigadora de la Unidad Académica de Estudios de las Humanidades (UAEH) Verónica Murillo Gallegos, quien evocó la alegría y las dificultades de su época estudiantil junto a Felipa. Sus palabras reforzaron la dimensión humana de la homenajeada, mostrando cómo su presencia marcó a quienes compartieron con ella el camino académico.

  “Recordar mi época fue muy especial, muy feliz y también complicada. Compartimos distintos momentos en un ambiente divertido, en el que la filosofía y las humanidades nos dieron un camino común. Descubrir la escuela de humanidades fue como abrir una puerta a un mundo nuevo: la literatura, la filosofía, todo lo que nos apasionaba”.

   Murillo destacó la personalidad generosa y los valores que siempre distinguieron a Felipa, enlazando sus recuerdos con la enseñanza que dejó en quienes la conocieron.

  “Era una persona simpática, con principios claros, siempre dispuesta a ayudar. Tenía esa facilidad para precisar lo importante, para señalar el problema con exactitud y abrir el camino hacia la reflexión. En ella encontrábamos ánimo, admiración y un ejemplo constante de filosofía práctica y enseñanza”.

   El momento más esperado llegó cuando la propia homenajeada, Felipa de Jesús Márquez Pérez, dirigió unas palabras de agradecimiento. Su intervención cerró el acto con un tono profundamente testimonial, relatando cómo la filosofía se convirtió en su destino y cómo cada etapa de su vida académica fue una aventura compartida.

   “Siempre había querido estudiar letras, pero al ver juntas la filosofía, las letras y la historia decidí dar ese primer paso. Fue una aventura grandiosa que me llevó a terminar la carrera con compañeros que se convirtieron en grandes amigos. Cada etapa fue una aventura distinta, y agradezco a esta institución, a mis maestros y a mis compañeros por haberme acompañado”.

   Felipa recordó también sus inicios como docente y el reto de ser, por un tiempo, la única mujer profesora en la licenciatura, enlazando su experiencia personal con la importancia de abrir camino para otras mujeres en la academia.

   “Cuando empecé a dar clases, la única mujer que estaba era la maestra Verónica Murillo, pero pronto se fue a estudiar al doctorado y me quedé sola. Después llegaron otras docentes, aunque también partieron, y de nuevo fui la única. Fue un reto, pero también una oportunidad que agradezco profundamente”.

   Finalmente, con emoción y gratitud, dirigió un mensaje a los estudiantes presentes, cerrando el homenaje con un llamado a continuar la búsqueda del conocimiento.

   “Me da gusto ver jóvenes con inquietudes y con deseos de seguir, de trabajar, de estudiar y de conocer a Aristóteles, a Kant, a todos los grandes pensadores, con ese deseo natural de saber. Haber estado aquí ha sido una aventura grande, parte fundamental de mi vida.”

   El homenaje concluyó con la certeza de que la vida y obra de Felipa de Jesús Márquez Pérez permanecerán como ejemplo de generosidad, compromiso y amor por la filosofía, recordándonos que el conocimiento florece cuando se comparte con afecto y valores.

Texto: Pamela Girón/ Imágenes: UAF.