“La adolescencia no es una etapa para ganarles, es una etapa para no perderlos”: especialista Solís Recéndez
Zacatecas, Zac., 24 de febrero de 2026.
Con la frase contundente “La adolescencia no es una etapa para ganarles, es una etapa para no perderlos”, la docente investigadora de la Unidad Académica de Psicología (UAP), Emma Perla Solís Recéndez, abrió la segunda charla del programa Escuela para Padres, organizada por la Unidad Académica de Secundaria (UAS) de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).
La especialista presentó la ponencia titulada “Criar adolescentes con inteligencia emocional”, en la que compartió reflexiones y estrategias sobre la importancia de acompañar a los jóvenes en esta etapa de cambios, subrayando que la adolescencia exige comprensión, escucha y acompañamiento más que imposición.
Señaló que, de acuerdo con datos relevantes, entre el 20 y el 40 por ciento de los adolescentes reportan síntomas significativos de depresión y ansiedad, lo que se refleja en un aumento de las consultas de salud mental dirigidas a niños y jóvenes. Subrayó además que el suicidio se encuentra entre las principales causas de muerte en personas de 15 a 29 años.
Durante el evento, la especialista Solís Recéndez hizo un respetuoso reconocimiento a los adolescentes que recientemente han decidido quitarse la vida, mencionando de manera especial a un estudiante de la Unidad Académica Preparatoria Programa IV. Enfatizó que estas situaciones no deben repetirse y que es urgente tomar acciones con la infancia y la juventud para evitar que se conviertan en hechos comunes, pues —afirmó— “no debemos acostumbrarnos a ello”.
En su exposición, destacó la importancia de brindar a los adolescentes recursos que les permitan crecer con fortaleza, flexibilidad y resiliencia, alejados de la rigidez y con una visión positiva de la vida. Explicó que la adolescencia debe entenderse como una etapa de cambio, y que los padres deben prepararse para ser “padres no perfectos de adolescentes no perfectos”.
La docente investigadora definió la inteligencia emocional como la capacidad de percibir, comprender, expresar y regular las emociones propias y las de los demás. Señaló que la interpretación de la vida depende de nuestras percepciones del mundo, y que desde ahí podemos ayudar a los adolescentes a regular sus emociones.
Asimismo, subrayó que la crianza positiva implica aprender a ganarse la confianza de los adolescentes, en lugar de intentar imponerse sobre ellos. En este sentido, presentó el concepto: Trastorno de Déficit de Atención Parental (TDAP), que alude a la importancia de que los hijos no carezcan de la presencia y atención de sus padres, pues —dijo— “eso es lo más importante”.
Para concluir, invitó a reflexionar sobre la necesidad de escuchar a los adolescentes sin juzgarlos ni intentar ordenarles el mundo. Señaló que recuperar su confianza requiere aprender a escuchar y preguntar si desean conocer nuestra opinión, en lugar de imponerla. Recordó que “sermonear calma al adulto, pero no calma al adolescente”, y cerró con la frase: “La adolescencia no es una etapa para ganarles, es una etapa para no perderlos”.
En la actividad organizada por la Coordinación de Tutorías de la UAS, encabezada por la docente Eréndira González Romo, la directora de la unidad académica, Leticia González García, agradeció a la especialista por compartir sus conocimientos y reflexiones, y destacó que este tipo de encuentros fortalecen el compromiso de la institución con las familias.
Subrayó que la meta es acompañar a los padres en la formación de adolescentes resilientes, capaces de enfrentar los retos de la vida, y al mismo tiempo impulsar una crianza que forme seres humanos emocionalmente saludables, plenos y felices.
Texto: Brisia L. Reyes/ Fotos: Cortesía/ Revisión: Pamela Girón.








