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“Mujeres que nos han abierto la puerta”: Jenny González Arenas inspira con su testimonio a estudiantes de preparatoria

Zacatecas, Zac., 24 de marzo de 2026.

El Programa IV de la Unidad Académica Preparatoria de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAPUAZ), conmemoró el Día Internacional de la Mujer con la exposición “Mujeres que nos han abierto la puerta”, organizada por los docentes Josué De Ávila González, Tania Acuña Martínez y Alba Amaranta Hernández Martínez.

   La actividad convocó a 27 grupos de distintos semestres, quienes intervinieron de manera creativa las puertas de sus salones con información y materiales sobre mujeres que han transformado la historia en ámbitos sociales, políticos, deportivos, artísticos, científicos y tecnológicos.

  De este ejercicio surgió el reconocimiento a la secretaria general del Sindicato de Personal Académico (SPAUAZ), Jenny González Arenas, quien fue invitada a compartir con estudiantes su experiencia de vida y su papel dentro del sindicato, convirtiendo la charla en un espacio de reflexión, diálogo y testimonio.

   En su intervención, González Arenas recordó que cuando ingresó a la Licenciatura en Derecho en 1995, de una planta docente de 120 profesores sólo seis eran mujeres. Relató que aquellas maestras enfrentaron un entorno hostil, incluso sin contar con baños para mujeres, y se convirtieron en ejemplo de resistencia dentro de una profesión considerada exclusiva para hombres.

   A la par, contrastó esa realidad con el presente, donde en algunos salones la mayoría de estudiantes son mujeres, reflejando un cambio profundo en la composición de la carrera.

   La secretaria general detalló cómo su paso por el sindicato le permitió descubrir la dureza de los espacios de poder, donde enfrentó críticas, ataques y violencia simbólica, incluso de parte de otras mujeres. Subrayó que, pese a los embates, la responsabilidad de defender los derechos del personal académico y del estudiantado le dio la fuerza para resistir.

   “En los momentos más difíciles, cuando parecía que las fuerzas flaqueaban, encontré impulso en la convicción de que había una comunidad detrás que nos recordaba: si ustedes no defienden, nadie lo hará con legitimidad. Esa certeza nos sostuvo y generó un silencio reflexivo entre los asistentes.”

   Durante la charla se abordaron temas como el techo de cristal y el piso jabonoso, obstáculos que limitan el desarrollo profesional de las mujeres, incluso en espacios universitarios que promueven el pensamiento crítico y la libertad de expresión. Se retomaron incidentes de violencia digital y simbólica, como la eliminación arbitraria de material que visibilizaba su trabajo en una preparatoria, y señaló que estas prácticas siguen siendo recurrentes en su tránsito sindical y universitario.

   González Arenas también compartió logros alcanzados desde el sindicato, como la instalación de luminarias que hoy benefician a estudiantes que salen tarde de clases, y reflexionó sobre la necesidad de actualizar programas académicos para responder a los retos contemporáneos.

   Las y los alumnos aprovecharon el espacio para plantear dudas sobre cómo mantenerse firmes en sus principios, cómo enfrentar la crítica y la violencia, y cómo abrirse camino en puestos de decisión. La secretaria general respondió con sencillez y convicción.

   “Disfruten el proceso, hagan las cosas por convicción, y nunca se alejen de los principios que les dieron en su casa y en la universidad. Sean libres, que nadie los obligue a hacer cosas que no quieren, pero siempre respetando a los demás.”

   En otro momento, reflexionó sobre la importancia de que las mujeres universitarias ocupen hoy puestos de alto mando, recordando que la lucha que hicieron abrió camino para que otras mujeres fueran consideradas en espacios de poder. “Si no se hubiera tenido una candidata mujer, no se habría generado un cambio con el que hay actualmente, y este cambio debe asumirse como responsabilidad colectiva.”

   La secretaria general del SPAUAZ también compartió con los estudiantes la dureza de enfrentarse a la misoginia dentro de una universidad pública, algo que nunca imaginó vivir, pero que le permitió desarrollar paciencia y resiliencia. Reconoció que muchas veces pensó en rendirse, pero la fuerza de sus compañeras y compañeros, así como el sentido de responsabilidad hacia quienes confiaban en ella, la impulsaron a seguir adelante.

   Al tiempo, las y los alumnos dialogaron con ella sobre los retos académicos futuros y la importancia de seguir contribuyendo a que la universidad sea un mejor lugar para quienes buscan formarse como docentes. González Arenas los exhortó a colaborar y trabajar de manera conjunta, reeducar a la sociedad y demostrar que la unión puede generar cambios grandes a favor de la comunidad universitaria.

   La actividad concluyó con un mensaje de inspiración. La secretaria general del SPAUAZ recordó a las y los estudiantes que ahora es su responsabilidad ocupar los espacios de decisión que antes estaban reservados a los hombres, y que cada paso que den será parte de una historia colectiva de transformación.

Texto: Pamela Girón/ Fotos: Alba A. Hernández.