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281/2018

2016-2020

 

Vampiros ¿ciencia ficción o verdad natural? cuestiona Steven Servín

  • Se presentó la primera charla de las conferencias de “Martes de la Ciencia”

Zacatecas Zac., 21 de agosto de 2018.

Luis Steven Servín González, fue el encargado de presentar la primera charla de este semestre de las ya cotidianas conferencias de los Martes de la Ciencia que denominó “Los vampiros en la biología”, enmarcada en el ciclo de conferencias organizadas por el Museo de Ciencias.

   La charla del investigador de la University of Warwick ubicada de Inglaterra, se realizó en el patio central del edificio de rectoría, en donde habló de una manera divertida sobre el mito de los vampiros, pero acercándose a la ciencia con el hecho supuesto de su existencia.

Habló sobre la mitología urbana que les ha dado vida desde la antigüedad, añadiendo que en todos los tiempos se ha escuchado sobre la existencia de los “no vivos, nosferatus, los que regresan de la muerte”, ellos alimentándose de la sangre humana, específicamente a los hititas, los egipcios o el más conocido Drácula de Bram Stoker, o más recientemente en México el “Chupacabras”.

   El investigador dejó de lado los mitos para encuadrar la posible existencia de los vampiros, en un marco científico y señaló que sí un vampiro puede ser destruido con ciertos elementos como la luz solar, el ajo que es un microbicida.

    Agregó que ante esto la enfermedad en donde podría haber surgido el mito se denomina “porfiria”, que es un mal genético en donde el padecimiento son deformaciones en la piel, porque la célula va muriendo y por consiguiente el tejido, previo a su encogimiento, lo que hace que el sujeto presente una deformación general.

   Dijo que se tiene una particularidad sobre el hecho de que las encías se retraigan y los dientes tomen forma de colmillos, reflexionó sobre el hecho de que los síntomas en la antigüedad, podría haber hecho parecer al que padecía “porfiria”, como un monstro sacado de ultratumba.

   Un virus es como si fuera un zombi o puede ser una enfermedad llamada “porfiaría” que probablemente sea a raíz de este mito, personas que son sensibles a la luz solar, al ajo que es microbicida, pero que hace daño a la persona con esta enfermedad genética.

   Agregó al respecto que ellos tienen deformaciones en la piel por la deformación en la célula y se va muriendo el tejido, así como el encogimiento de tejidos en encías lo que provoca que los dientes parezcan colmillos.

   Mencionó el investigador que por eso no es difícil pensar que en la antigüedad esa enfermedad les pareciera que podría estar asociado al vampirismo, porque algunos de los remedios para curar las enfermedades habría de tomar sangre y por ello, es probable que así haya comenzado la leyenda.

   Abundó en los virus al señalar que una de sus funciones es poseer otro cuerpo y hacerlo trabajar para su beneficio, por lo que se considera un parásito; se refirió a la reciente novela de Guillermo del Toro “Oscura”, en donde una pandemia invade la Tierra y el vampirismo se transmite a través de un virus.

   Finalmente reflexionó sobre el hecho del por qué la sangre podría servir de alimento, explicando que el líquido hemático, tiene agua, azúcar, proteínas, triglicéridos y por ello es muy nutritiva, tanto que en la naturaleza hay varios ejemplos de animales que se alimentan con sangre, como las garrapatas, lampreas, sancudos, sanguijuelas.

   Luis Steven Servín González cursa el Doctorado en el Programa de “Sinthetic Biology”, de la University of Warwick de Inglaterra, en donde se especializa en el estudio de los “Circuitos de genéticos sintéticos en células de humano”, desde el 24 de marzo de 2016, además es egresado de la Unidad Académica de Ciencias Biológicas de la UAZ.

 Coordinación de Comunicación Social UAZ